La comparativa con París es estúpida (y no tiene ningún sentido)

Las comparativas son odiosas, dicen. En el caso de París la cosa ya cansa lo má grande. Existe por alguna razón incomprensible esa idea de que todo lo que haga París es bueno y hay que seguir el ejemplo. Compararse puede ser útil, sobre todo cuando se hace con una visión pragmática que busca tomar lecciones y no copiar ciégamente. Pero cuando se llega al nivel de usar como argumento constante el “esque en X sitio hacen Y por eso tenemos que hacerlo nosotros también” eso no es más que un patético complejo de inferioridad.

Podría uno pensar que se trata de nuevo del monotema del tranvía, que también, pero este artículo viene más inspirado por una interesante (por decirlo de alguna manera) columna publicada en La Vanguardia, donde un señor nos viene a explicar que las grandes avenidas Parisinas con sus tropecientos carriles de coches en definitiva son un modelo a seguir para cuando todos los coches sean eléctricos y autónomos, y el tráfico sea gestionado de forma centralizada e inteligente. Factible en la teoría, de hecho quien leyera nuestra basura de prensa pensaría que la ciudad ya está repleta de ellos, cuando los coches eléctricos no dejan aún de ser una curiosidad de poco interés para el consumidor medio, no dispuesto a pagar el triple por el mismo tipo de coche con tal de que sea eléctrico. Los coches autónomos… enfín, algún día llegarán, quizás no hoy, quizás no mañana, pero algún día. Es difícil aguantarse la risa leyendo a estos enterados que nos hablan de coches autónomos, cuando en Barcelona los semáforos todavía funcionan con sistemas de automatización de los años 70, cuando reemplazaron al policía que los accionaba manualmente. También hay que hacer un esfuerzo muy fuerte para no ver en estos “artículos” (la denominación correcta debería de ser “contenido patrocinado” o “publicidad nativa”) una evidente reacción a las presiones que hay en contra de los coches en la ciudad y las molestias que nos generan a todos, seamos o no usuarios. ¿Como? ¿Que este modelo de diseñar las ciudades para coches ha sido un estrepitoso fracaso de dimensiones literalmente globales? ¡Tranquilos! ¡Dentro de cuatro días todos los coches serán eléctricos y autónomos, y el tráfico y la contaminación serán una cosa del pasado! ¡Y sólamente hará falta diseñar las calles como en París, con diez o doce carriles cada una! ¿Que fallo se le podría ver a este plan?

Pero volvamos a las comparativas odiosas. Como muestra aquel artículo, está claro que todo aquel que le interesa no duda ni cinco segundos en tomarse a París como referente absoluto. ¿Cual es esa frase que todos nos hemos hartado de escuchar? Correcto, la de “esque en París tampoco hay tranvías por el centro”. Ojalá recibiese un Euro cada vez que escuchaba esa memez, porque me retiraba a vivir en un casoplón (con coche eléctrico autónomo en el garaje). Claro que cuando ese mismo pamfleto asqueroso que nos incita a copiar los tantísimos carriles de los Campos Elíseos y a no tener tranvías en el centro necesita decirnos que la Estación de Francia, la más bonita y que más potencial desperdiciado tiene de todas las estaciones de Barcelona, está “obsoleta” y que es muy mala, entonces de repente ya no es un referente París. Entonces el referente es… no sé, Madrid? Madrid es un gran referente en materia de movilidad. (Dejad de reír, coño.)

Como viene avisando el título de este artículo, la comparativa con París es estúpida y no tiene ningún sentido. El área metropolitana de París tiene más de 12 millones de habitantes, y es la segunda área metropolitana más poblada de Europa, después de Londres, por cierto otro gran referente para decirnos que no hay que tener tranvías en el centro. El argumento más penoso detrás del cual se esconden estas estúpidas comparativas es la densidad de población. Tiene poco sentido cogerse una cifra de densidad de población que promedia una delimitación municipal, cuando las hay que, como Barcelona, están casí completamente urbanizadas, o que tienen mucha área sin o con muy poca urbanización, pero que igualmente computa en la densidad. No solo eso, cogerse la densidad de población como vara de medir es absolutamente estúpido: La demanda de movilidad no es en lo más mínimo proporcional a la densidad de población, una ciudad de 150.000 habitantes con la densidad de Barcelona no necesida una décima parte del transporte público que Barcelona. Puestos a comparar, por qué no comparamos con Moscú, que también tiene tranvías que no llegan del todo al centro, y de hecho los ha estado eliminando del centro en los últimos años, mientras los ha potenciado en el extrarradio como transporte de aportación al metro. Moscú también podría ser un buen referente para ese señor de La Vanguardia al que tan dura se la pone ver tantísimos carriles en París, porque en Moscú se encontrará algo parecido, a menudo incluso con pasos subterráneos para peatones. Ahora, Moscú no tiene ni un solo túnel ferroviario, en cambio tiene nada menos que nueve grandes estaciones terminales en superficie. Si vamos a hacer el indio con comparativas estúpidas, al menos seamos coherentes, ¿no?

Barcelona, guste o no a esa gente acomplejada que necesitan creerse una megaciudad, es una ciudad mediana. Y no hay ninguna vergüenza en ello. El tamaño no es lo que importa. Barcelona es una ciudad muy bonita, que enamora a mucha gente y que gracias a su belleza y sus atractivos se ha convertido alrededor del mundo en uno de los destinos turísticos de referencia. (Vale, quizás no siempre su popularidad reside precisamente en el atractivo urbano, pero dejémoslo ahí por ahora.) Quizás deberíamos de compararnos con otras ciudades medianas en Europa. Porque todo aquel que haya viajado un poco por Europa sabe perfectamente que Barcelona no es en absoluto mucho más densa que otras ciudades de tamaño comparable. Sólamente lo es sobre el papel. Ciudades Europeas como Múnich o Viena, de poblaciones mucho más comparables a Barcelona que París, no tienen una abundancia de casitas unifamiliares en la zona más urbana como sí ocurre por ejemplo en ciudades americanas o latinoamericanas. Abundan el mismo tipo de construcciones de entre 3 y 6 pisos (por decir algo), bastante juntitas entre ellas y en barrios de “uso mixto” residencia y comercial.

Claro que la comparativa con otras ciudades medianas jode, y mucho, porque Barcelona es una ciudad mediana que en materia de movilidad claramente quiere creerse la gran metrópolis que no es. Entre ciudades de tamaño comparable a Barcelona no hay ni una sola que le llegue cerca a Barcelona en la densidad de la red de Metro. Si miramos en la lista de ciudades europeas las cinco ciudades más pequeñas y más grandes que Barcelona (como referencia: 144 km de Metro con 426 millones de viajeros anuales, y 29 km de tranvía que no llegan al centro) tenemos:

  • Minsk, sin Metro y con el tranvía como columna vertebral del transporte público
  • Viena, 78 km de Metro con 440 millones de viajeros anuales, y 176 km de tranvía
  • Budapest, 38,8 km de Metro con 460 millones de viajeros anuales, y 156 km de tranvía
  • Hamburgo, 104 km de Metro con 218 millones de viajeros anuales. No tiene tranvías
  • Varsovia, 29 km de Metro con 171 millones de viajeros al año, y 138 km de tranvía que llegan hasta el centro.
  • Munich, 103 km de Metro con 390 millones de viajeros anuales, y 83 km de tranvía
  • Kharkiv (Ucrania), 38,1 km de Metro con 231 millones de viajeros anuales, y 232 km de tranvía
  • Milán, 101 km de Metro con 420 millones de viajeros anuales, y 170 km de tranvía
  • Praga, 65 km de Metro con 590 millones de viajeros anuales, y 142 km de tranvía
  • Sofia, 40 km de Metro con 127 millones de viajeros anuales, y 154 km de tranvía

Conclusiones de esta comparativa realmente odiosa:

  1. De las diez ciudades de tamaño más comparable a Barcelona sólamente Hamburgo carece de tranvías. Todas las demás tienen grandes redes de tranvía que llegan hasta el centro.
  2. Barcelona tienen con creces la mayor red de Metro de todas estas ciudades (de hecho se compara con la red de Berlín de 151 km)
  3. Barcelona es, después de Hamburgo, la ciudad con menor cantidad de viajeros en proporción a la extensión de la red.
  4. Las únicas ciudades con más kilómetros de Metro que de tranvía son Barcelona, Múnich y Hamburgo.
  5. Barcelona es la única ciudad con tranvías únicamente en el extrarradio.

Ups, resulta que esta comparativa deja bastante peor parada a Barcelona que la comparativa con París. Resulta que somos de lo más pijo entre las ciudades medianas con nuestro Metro del tamaño del de Berlín, y nuestros tranvías en el extrarradio tipo metrópolis como París o Moscú. De hecho, en la lista de ciudades hay que subir hasta París para encontrar la siguiente red de Metro más grande que la de Barcelona, con 214 km (y nada menos que 1.500 millones de viajeros anuales, más del triple de Barcelona). Que esa es otra cosa: La cifra de viajeros de Barcelona es un tanto tristona. No quiere decir necesariamente que el Metro en Barcelona vaya vacío, lo sabemos quienes usamos la L5 que a menudo va a petar. Pero el Metro de Barcelona simplemente no tiene las dimensiones de otros Metros. En París es verdad que los trenes no son mucho más largos, 6 coches, pero sí es bastante más frecuente, con trenes cada minuto y medio en algunas líneas (dos minutos en otras), cuando la L5, la más frecuente, tiene una frecuencia punta de tres minutos (2’57” para ser exactos). Esa diferencia de frecuencia supone doblar en número de trenes, y por tanto la capacidad. Súmese además ese sexto coche. Ups, de nuevo la comparativa con París se va a tomar por saco.

En efecto las comparativas son odiosas, como acaba de quedar patente. La lección más evidente aquí no es que Barcelona no debe tener tranvías en el centro porque París no tiene, sino que la situación de los transportes públicos en Barcelona es muy diferente al promedio de las ciudades de tamaño comparable. Es insólito que una ciudad del tamaño de Barcelona se proponga que haya una estación de Metro en literalmente cada barrio, como lo es que no quiera apostar por el tranvía como elemento esencial del transporte público, junto con el Metro y el bus. La única ciudad de esta lista que no tiene tranvías, Hamburgo, también tiene un reparto modal bastante poco admirable, con un 40% de la movilidad capada por el coche, frente a un 12% de transporte público, y un 34% de modos no motorizados. En Barcelona, el transporte público está alrededor del 30%, y el coche en un 25%.

Con todo esto no queremos decir que no se puedan hacer comparativas. Claro que se puede, ¡y se debe! Pero no podemos dejarnos llevar por un pensamiento tan burdo e infantil como ponernos de meta una ciudad específica (y con características tan diferentes en todos los sentidos salvo la sacrosanta densidad de población) y querer copiar todo lo que hace esta ciudad pensando que haciendo lo mismo que París diseñaremos un buen sistema de transporte público para Barcelona. Hay que tomar lecciones, por ejemplo que en las ciudades medianas es habitual y funcional tener unos transportes públicos que tengan el Metro y el tranvía como columna vertebral, complementada por buses, claro está. La lección no es que como Barcelona tiene mucho Metro el tranvía ya está bien que se quede en el extrarradio, porque eso más que con la cantidad de líneas de Metro tiene que ver con el tamaño de la ciudad y las distancias a recorrer. No es lo mismo coger el tranvía para 5 paradas, luego coger el Metro para tres más, luego trasbordar y hacer otras dos o tres paradas, que coger el tranvía para 5 paradas, y luego el Metro para 10 o 15 (con algún trasbordo de por medio). No es lo mismo porque el tiempo perdido en trasbordos en relación al tiempo de trayecto total será mucho mayor en el primero de los casos que en el segundo, y el tiempo ganado por la mayor velocidad del Metro será mucho mayor en el segundo de los casos que en el primero. Uno se siente estúpido cuando viene con el TramBaix, luego tiene que trasbordar a la L3, comerse el largo trasbordo de Sants, coger la abarrotada L5, para llegar al Cinc d’Oros, que queda a solo 1,3 km de la terminal del TramBaix en Francesc Macià. Se tarda literalmente lo mismo caminando desde Francesc Macià hasta el Cinc d’Oros que coger el Metro desde Maria Cristina: 5 min. de tranvía de M. Cristina a F. Macià y 20 minutos a pie, frente a 10 minutos en Metro hasta Sants, 5 de trasbordo (y eso es muy optimista) y otros 10 hasta Cinc d’Oros. Hay que ser muy zoquete para decir que el tranvía no va bien para el centro porque es muy lento ante este panorama en la oferta de Metro.

Por tanto, sería deseable que cesaran esas penosas comparativas con las principales metrópolis capitales de Europa, y si nos comparamos extraigamos una lección inteligente y pragmática en lugar de solo decir “mira ahí hacen eso tenemos que hacer lo mismo”. Y, todo sea dicho, de paso dejémonos con esta infantilidad de decir “ejke mira en Sydney hay un trambiah y en Nuebayor estan hasiendo uno”, porque en Sydney hay una única línea que aprovecha en gran medida una antigua línea de tren (y por tanto tiene un derecho de vía ya preexistente), y el famoso tranvía de Brooklyn que parece que ni se hará nunca fué una idea muy inteligente, sino más bien un proyecto de prestigio, uno de esos tranvías que SÍ están hechos como un “juguete de demagogos posmodernos”, que haberlos haylos (pero que no lo son por definición, vale sr. Acebillo???). Los que se obsesionan demasiado con las comparativas únicamente demuestran su incapacidad de valorar un proyecto de transporte público por lo que es y por lo que puede aportar, que al final es lo que realmente importa.

Para acabar, aquí está una foto de la línea de tranvía que hay en Tokio, la mayor megaciudad del mundo:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s